Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago A continuación le cuenta cómo José de Arimatea lo había llevado al reino de Logres; desde entonces han visto tales milagros que gracias a él sus herederos han sido alimentados y el mismo rey Pelés con toda su mesnada recibe alimento por él; y así será mientras permanezca en este país.
—Por Dios, mi señor Héctor, me estáis diciendo algo extraordinario y creo que es cierto; por su poder y sus grandes virtudes, que ha mostrado en nosotros, os digo que no volveré a estar a gusto hasta que lo vea de forma clara, si es que se permite que algún hombre mortal lo vea.
Luego dan gracias a Dios que ha tenido tal merced con ellos y esperan allí hasta que llegue el día.
Por la mañana, cuando amaneció, se pusieron en pie y fueron a besarse uno al otro, prometiéndose que no se faltarán en nada mientras vivan, y que a partir de entonces serían compañeros leales, ya que juntos habían sido salvados y curados; toman las armas, tal como estaban, pues en cualquier caso era mejor que las llevaran a que fueran sin armas; buscan los caballos hasta que los encuentran. Cuando ya han montado, le dice Perceval a Héctor:
—Señor, ¿qué vamos a hacer?
—Lo que queráis.
—¿Qué ibais buscando cuando nos encontramos?