Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se dirigen a la puerta del palacio, abren y entran, viendo a Lanzarote que estaba apoyado en una ventana y aún contemplaba el jardÃn. Cuando ve venir al rey, al que reconoce, baja de las ventanas y se dirige a él, saludándolo; y el rey hace lo mismo.
—Señor —le pregunta el rey—, ¿cómo estáis?
—Señor, bien, gracias a Dios, pues me encuentro sano y fuerte.
A continuación, Lanzarote se retira con el rey y le dice:
—Señor, por Dios, decidme cómo he venido aquÃ, pues no sé cómo lo hice, ni cuándo.
—Señor, os lo diré, pero temo que os preocupéis más de lo que estabais.