Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Tres días más tarde un criado le llevó el escudo que había pedido. Cuando los del castillo lo vieron, se quedaron sorprendidos, pues nunca habían visto uno semejante: sin lugar a dudas era completamente distinto de todos los que había en aquel tiempo en el reino, pues era más negro que la mora y en el centro, donde debía estar la bocla, tenía pintada una reina de plata y delante de ella un caballero de rodillas como pidiéndole perdón. Los que vieron el escudo y las imágenes, no supieron el significado y sólo Lanzarote y la hija del rey Pelés lo sabían.
Después de que hicieran el escudo tal como os he contado, Lanzarote lo colgó de un pino que había en la isla y todos los días iba a él y se lamentaba tanto que los que lo veían se quedaban asombrados.
Después llamó a un enano que le había dejado el rey y le dijo:
—Enano, ¿sabes si va a haber algún torneo pronto por aquí cerca?
—Señor, sí; dentro de cuatro días habrá uno en el castillo de abajo, que hay a media legua de aquí.