Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —A Dios os encomiendo. Me voy, pero en cuanto hayáis visto a la doncella venid a Nohaut.
—Asà lo haré.
Se va el caballero por una parte y el muchacho por otra, con sus escuderos. Poco después de la hora de vÃsperas, se encontró con un caballero completamente armado, que le pregunta que a dónde va.
—Voy de viaje —contesta el muchacho— a un lugar en el que tengo trabajo.
—Decidme a dónde.
—No lo haré.
—Yo sé a dónde vais.
—¿A dónde?
—Vais en busca de una doncella a la que guarda un caballero.
—Asà es. ¿Quién os lo dijo?
—Yo lo sé.
—Yo también lo sé.
—¿Quién?
—Un caballero que se acaba de ir de mi lado y se dirige a las tierras de la Dama de Nohaut.
—Quienquiera que haya sido, veis que lo sé y os conducirÃa a ella, si quisiera.
—Llevadme a donde está.