Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —A mí no me importa, pues yo mataré a dos. Que cada uno de vosotros se ocupe del suyo.
Y no mintió, pues mató a uno con la lanza y a otro con la espada; los demás dieron muerte cada uno al suyo. Fue la aventura de mayor honra que tuvo el rey Arturo. Tal fue la aventura del Vado.
Pero ahora hablaremos de los dos caballeros que estaban combatiendo. Es dura la batalla y se han herido en numerosos lugares, pero al fin Alibón no pudo resistir; cuando se da cuenta de que no puede nada, dice que no seguirá combatiendo, pero el otro le responde que no se podrá ir libre.
—¿Por qué? No combatíamos por una querella en concreto, y si la había os perdono.
—Sí que había una querella —contesta el caballero novel—, pues me mojasteis y me causasteis una afrenta.
—Lo repararé a vuestro gusto.
—Os dejo libre.
—Muchas gracias; ahora os ruego que me digáis vuestro nombre.
—No os lo diré.
—No os pese si voy a algún lugar y consigo averiguar cómo os llamáis.
El caballero novel le responde que le parece bien que vaya por donde quiera.