Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Acompañan al caballero hasta la tumba, armado con todas las armas como estaba, y le indican las letras, que lee con facilidad, pues habÃa estudiado durante mucho tiempo. Tras leerlas, mira la lámina por todas partes, por arriba y por abajo, y piensa que si estuviera en medio de un camino, tendrÃan trabajo para levantarla entre cuatro de los más fuertes caballeros del mundo, aunque la tomaran por el lado más pequeño. La toma entonces con las dos manos por la parte más gruesa y la levanta a un pie por encima de su cabeza. Debajo ve las letras que dicen: «Aquà yacerá Lanzarote del Lago, hijo del rey Ban de Benoic». Vuelve a bajar la lámina, seguro de que ése es su nombre. Mira entonces a la doncella que servÃa a su dama, y que habÃa visto igual que él su nombre.
—¿Qué habéis visto? —le pregunta la doncella.
—Nada.
—Sà que habéis visto algo; decÃdmelo.
—Ay, os suplico por Dios.
—Por Dios os ruego yo, pues lo he visto igual que vos.
Entonces se lo dice al oÃdo, y él se entristece, le pide y le conjura por lo que más quiera que no lo diga por nada.
—Lo haré como deseáis, no tengáis miedo.