Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando lo oyen los demás caballeros, se golpean con las manos, se lamentan amargamente y se dicen unos a otros:
—Buen Señor Dios, ¿quién puede ser?
Todos dicen que no saben, a no ser que fuera el caballero novel al que armó el rey el dÃa de San Juan, «pues este criado lo vio entrar aquÃ. Ya sabemos que ha muerto». Mucho se lamentan todos y especialmente mi señor YvaÃn, y todos lo recuerdan con dulzura, diciendo que nunca habÃan visto a nadie con tan buen principio, y que si hubiera vivido, su valentÃa habrÃa causado admiración.
Después de un buen rato, salen del cementerio y vuelven por delante de la puerta que estaba cerrada, pero encuentran abierto el jardÃn: entran en él y llegan ante la galerÃa de una bellÃsima sala y ven a una hermosa doncella llorando amargamente y, según les parece, es muy bella. Mi señor Galván le pregunta con amabilidad qué le ocurre que llora de tal modo.
—¿Qué me ocurre? Lloro con razón, pues ha muerto el caballero más hermoso del mundo y el más esforzado de cuantos han existido, a pesar de que era joven imberbe.
—Doncella, ¿qué armas tenÃa?
—Armas y caballo blancos.