Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, no os lamentéis tanto sin saber por qué lo hacéis, pues sois hombre muy noble para desmayar tan pronto. He venido de mi casa por vos, pues esta tierra no es suficientemente segura para estar fuera de fortalezas, ya que el señor del castillo está encolerizado: por eso os aconsejo que vengáis a alojaros conmigo esta noche y todo el tiempo que permanezcáis en este país. ¿Sabéis en qué sitio? En un castillo fuerte en el que tendréis todo lo necesario; todas las mañanas podréis venir aquí después de misa, o antes o después de comer, durante el tiempo que queráis. Sabed que la mayor parte de lo que habéis visto ahí arriba no es más que mentira y encantamiento. Yo os mostraré la verdad, pues os voy a llevar ante una parte de los compañeros del rey, que están sanos y salvos, a pesar de que las letras de arriba dicen que están muertos.