Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que el Caballero Blanco cabalga triste y pensativo por su dama la reina a la que ha enfadado, pues la amaba con tan gran amor desde el primer día que fue tenido por caballero, que ni a él mismo ni a nada quería tanto. Y porque temía el odio de la reina para el resto de su vida, decide en su corazón luchar hasta conseguir rescatar a mi señor Galván, o morir en el intento; de este modo, si lo consigue, piensa recuperar el amor de su dama.
Cabalga triste y pensativo hacia la Dolorosa Cárcel y vuelve a esconderse en el bosquecillo; debía ser mediodía pasado. Estuvo allí hasta que empezó a hacerse de noche. Entonces ve venir a un ermitaño montado en un gran asno, que entra en el bosque muy cerca de donde él estaba; iba cantando sus horas y se dirigía a la ermita que no se encontraba lejos. Era un hombre anciano y había sido caballero: en tiempos fue uno de los más bellos, pero entró en religión cuando estaba en su mejor edad, pues había perdido a los doce hijos que tenía: los vio morir a todos en un año.
Cuando entró en el bosque le salió el Caballero Blanco al encuentro y le pregunta que de dónde viene. El anciano deja de decir lo que iba diciendo y le contesta con dulzura que viene del castillo que hay en el río.
—Señor, ¿qué hacíais allí?
—He ido porque me necesitaban dos caballeros que están muy enfermos.