Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Sin hablar más se marcha y el caballero vuelve a su camino; cabalgó durante toda la semana hasta el sábado a la hora de prima, en que se encontró con una gran muchedumbre en medio de un bosque; entre la multitud habÃa mucha gente a pie y mucha a caballo. Entre los demás vio a un gran caballero montado a caballo que llevaba atado a un hombre por el cuello a la cola de su palafrén con una cuerda muy delgada. Iba el hombre en camisa y calzas, descalzo, con los ojos vendados y las manos atadas a la espalda; era uno de los hombres más bellos que se pueden encontrar.
De tal modo lo llevaba el gran caballero y le habÃa colgado del cuello la cabeza de una mujer, atándosela con las trenzas. El Caballero Blanco lo ve, lo para y le pregunta quién es.
—Señor, soy caballero de mi señora la reina; estas gentes me odian y me llevan a la muerte de esta forma tan ignominiosa, pues no se atreven a matarme en combate.
El Caballero Blanco le pregunta que de qué reina habla y él responde que de la de Bretaña. Entonces dice:
—Ciertamente, no se deberÃa llevar a un caballero de forma tan vergonzosa como vosotros lo lleváis.
—Sà que se deberÃa —contesta el caballero grande—, pues ha sido traidor y desleal, y ha renegado de la caballerÃa.