Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que la doncella que se había llevado a Lanzarote al lago era una hada. En aquel tiempo se llamaba hada a la que sabía de encantamientos, y abundaban más en Gran Bretaña que en otras tierras. Conocían estas hadas —según dice el libro de las Historias Bretonas— el poder de las palabras, de las piedras y de las hierbas, con lo que conseguían mantenerse jóvenes, hermosas y con riquezas. Esto ocurría en tiempos de Merlín, el profeta de los ingleses, que conocía toda la sabiduría diabólica, por lo que fue temido por los bretones, que lo honraban llamándolo santo profeta, y los pobres lo consideraban su dios.
La doncella de la que habla la historia había obtenido de Merlín, con gran astucia, todos sus conocimientos de nigromancia. Merlín fue engendrado en una mujer por el mismo diablo y por eso lo llamaron el «hijo sin padre». Esa clase de demonios son abundantes en el mundo, pero no tienen fuerzas ni poder para hacer su voluntad con creyentes o paganos, pues son ardientes y lujuriosos. Según hemos encontrado escrito, cuando eran ángeles, eran hermosos y agradables y se deleitaban contemplándose unos a otros, llegando a tener apetencias lujuriosas. Cuando cayeron con su malvado señor, mantuvieron en la tierra la lujuria que había comenzado en el otro reino.