Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De tal modo cabalgan en jornadas cortas, durmiendo la mayor parte de las noches en pabellones, pues la dama tenía dos muy hermosos. Pasaron por delante de la Dolorosa Guardia y la dama pensó en dormir en el burgo de abajo, pero el caballero dijo que por nada entraría.
—¿Por qué?, le pregunta.
Él no le contesta, sino que mira hacia la puerta y empieza a llorar con amargura, diciendo:
—Ay, puerta, puerta, ¿por qué no fuiste abierta a tiempo?
Y lo decía de la puerta en la que dejó a la reina esperando cuando él se quedó ensimismado en la muralla, y temía que la reina supiera lo ocurrido como él lo sabía, y que lo odiara por ello para siempre.
—¿Habíais estado aquí?, le pregunta la dama.
Él se pone tan nervioso que no puede contestar. Entonces, ella piensa que fue él el que conquistó la Dolorosa Guardia, pero no se atreve a hablarle porque lo ve triste. Mientras tanto siguen cabalgando, hasta que llegan al castillo de la dama, que estaba a unas diez leguas de Nohaut. Allí le dio compañía la dama al caballero el tiempo que éste estuvo enfermo, y tuvo todo cuanto necesitó.
Ahora deja la historia de hablar de él durante un poco, y vuelve a mi señor Galván y a la doncella.