Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Sabed que está en un castillo que la dama de Nohaut utiliza porque se lo han concedido dos hermanos, sobrinos suyos, que son sus dueños. He estado en él tres veces: la primera, lo vi ejercitándose en las armas, y al poco le dijo su médico: «Ya es suficiente, señor». El dÃa siguiente lo vi allà mismo, y le cansaba el esfuerzo. Hoy ha sido el tercer dÃa que lo he visto: habÃa salido del castillo, llevaba un escudo al cuello y una lanza en la mano, y estaba probando a llevar armas. Basta con que vayáis a comprobarlo, y si es asÃ, me tendréis que dar mi recompensa, y si no, no me deberéis nada.
Se van y cabalgan hasta llegar al castillo. Bruno se queda fuera, mientras que ellos se dirigen a las casas de la dama. El caballero herido oyó que llegaba mi señor Galván, y le dijo a su médico:
—Maestro, mi señor Galván viene; os ruego que le digáis que estoy muy enfermo.
—Con gusto, señor.
Lo acuesta entonces en una cama en una habitación oscura, y él vuelve a salir. Llegan en ese momento mi señor Galván y la doncella: la señora del castillo los recibe muy bien; después, mi señor Galván le dice al médico en secreto que le muestre al caballero, por lo que más quiera.
—Señor, no puede ser, pues está muy enfermo.