Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El niño se llamó Merlín, pues así lo ordenó el diablo a la doncella antes de que naciera, pero no fue bautizado y cuando llegó a los doce años, lo presentaron a Uterpandragón, según cuenta la historia de sus obras. Después, el duque de Tintagel murió por traición de Uterpandragón y de Merlín, pues el rey amaba a Igerna, la duquesa. Fue entonces cuando Merlín se fue a vivir a los bosques oscuros y espesos, en los que su padre lo instruyó sobre los secretos de la naturaleza, de forma que aprendió todo cuanto se puede llegar a saber de la perversa ciencia.
Había en la marca de Bretaña la Menor una doncella hermosísima, llamada Niniana. Se enamoró Merlín de ella y frecuentemente iba a verla por la noche y durante el día, pero ella se guardaba de él, pues era discreta y cortés, hasta que un día le pidió que le dijera quién era, y él le dijo la verdad. La joven aceptó hacer su voluntad a cambio de una parte de su saber. Y él, que la amaba tanto como se puede amar, le otorgó enseñarle todo lo que le preguntara.
—Querría que me enseñarais cómo podría cerrar un lugar con palabras, dejando dentro a quien yo quisiera e impidiendo que nadie entre o salga. Enseñadme también cómo puedo dormir para siempre a alguien, sin que vuelva a despertar.
—¿Para qué queréis saber esas cosas?