Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La doncella sale de la habitación riéndose, mientras que él le ruega que no revele a nadie su nombre. Al salir le pregunta mi señor Galván:
—Amiga, ¿qué me podéis decir?
—Algo.
—¿Me vais a decir el nombre del caballero?
—Os llevaré a un lugar en el que os enteraréis; es el mismo que venció en la asamblea.
Se marchan, encontrándose a Bruno que estaba esperándolos en la puerta.
—Señor Galván, ¿me debéis una recompensa?
—SÃ; os seguiré hasta que os pueda dar algo de mi gusto.
De este modo se van los tres, y al cabo de tres dÃas llegan a la Dolorosa Guardia. Mi señor Galván reconoce el castillo.
—Bien sé a dónde me lleváis, le dice a la doncella.
—Lo hago sólo por vuestro bien.
Se encuentran con la puerta cerrada; se dirigen entonces hacia la torre; desde fuera llaman a la doncella, pero el portero advierte que no entrarán.
—Entonces —dice la doncella—, tomad este regalo; llevádselo a la doncella que hay en esa torre.
Abre el postigo y ella le entrega el anillo del caballero de la litera. Vuelve a cerrar el postigo y va a ver a la doncella de la torre: