Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Ésos son los encantamientos de aquÃ.
—Decidme el nombre del caballero.
—Lo encontraréis escrito bajo esa lámina de metal.
Se acerca a ella e intenta levantarla, pelo no consigue nada, muy a pesar suyo.
—Doncella, ¿podré saber el nombre del caballero de otra forma?
—SÃ, si me acompañáis hasta que lo encuentre; entonces os lo diré.
—¿Cómo puedo estar seguro de ello?
—Os lo prometo con lealtad.
—Os acompañaré.
Salen entonces del cementerio; la doncella monta un palafrén que le habÃan llevado. Al pasar la puerta se encontraron con Bruno.
—Señor Galván —le dice—, os reclamo mi don.
—¿Cuál?
—La doncella que habéis encontrado ahà dentro.
—Bruno, no la puedo entregar porque no es mÃa, y además os prometà sólo algo que yo os pudiera y os debiera dar.
—No hubo ninguna condición.