Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Buen hermano, venid a ayudarme.
Pasa el puente a pie, dispuesto a prestarle auxilio, y apenas llega, los otros no esperan: se meten por la puerta y la cierran. El caballero que acompañaba a mi señor Galván siente calor, se quita el yelmo y entonces lo reconoce con gran alegrÃa, pues es Gueheriet, su hermano. Mientras tanto, el caballero que le habÃa dicho «no seguiré combatiendo contra vos» seguÃa en el campo de batalla. Mi señor Galván le pregunta:
—¿Qué haremos para pasar nuestros caballos y el de esa doncella?
—Traed primero el palafrén de la doncella, y los caballos vendrán después.
Asà lo hicieron. Entonces mi señor Galván le pregunta al caballero si sabe algo de las doncellas que le habÃan quitado.
—Están ahÃ, en la sala principal de ese castillo.
Gueheriet le entrega el caballo, monta y la doncella sube en su palafrén y de este modo se dirigen los cuatro hacia el salón.
Al entrar ven a un caballero de edad sentado en un trono que estaba recubierto de una riquÃsima cota pintada, y delante de él estaban las doncellas, que cuando ven a mi señor Galván se alegran mucho. Entonces, le dice al caballero del trono: