Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mi señor Galván, el caballero del puerto y la doncella que había dejado a su amigo herido van al castillo que el caballero les indicó. A la entrada encuentran un puente muy estrecho y muy mal puesto sobre un río negro y profundo. El que iba con mi señor Galván echa pie a tierra y le dice:
—Señor, yo iré por delante, quedaos aquí; si os llamo venid en mi ayuda.
Le responde que así lo hará. El caballero pasa a pie el puente, completamente armado; cuando llegó al otro lugar se le acercan dos caballeros sin armas y le dicen que tiene que luchar. Entonces abren la puerta y sale un caballero armado que galopa contra él: empiezan a combatir y así resisten durante mucho tiempo. El caballero del castillo que ya no podía más le dice al otro:
—No seguiré combatiendo contra vos.
—Me parece bien.
Hace que le den un caballo:
—Montad, le dice.
Entonces sale un caballero a caballo y le ataca: se golpean con fuerza, caen al suelo y vuelven a levantarse con las espadas desenvainadas y de nuevo se atacan. Sale en ese momento otro caballero, a pie, para ayudar al del castillo. El compañero de mi señor Galván se defiende de ellos dos con valentía.
Después de combatir contra ellos un buen rato, el caballero mira a mi señor Galván y le dice: