Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, para saber si pasa por él un caballero que juró a un caballero herido que lo vengarÃa de todos aquellos que dijeran que amaban más al que lo hirió. El herido era enemigo mÃo y nos odiábamos a muerte; el que lo hirió era el hombre del mundo al que yo más amaba, pues era hermano de mi madre; me gustarÃa que viniera por aquà el que juró tal cosa, pues querrÃa morir con tal de darle muerte.
Cuando el caballero lo oye, siente mucho lo que dice, y deja de hablar. Las camas ya estaban preparadas; van a acostarse, pero el caballero no se encuentra a gusto, sino que llora y se lamenta profundamente, pues tendrá que combatir el dÃa siguiente contra el hombre del mundo que le habÃa tributado mayores honores y mejor compañÃa, y no puede dejar de combatirle, porque serÃa perjuro: está tan a disgusto que no sabe qué hacer, si enfrentarse con su huésped o perjurar; con tal preocupación se debate durante más de media noche.
Al dÃa siguiente se levantó muy temprano y se vistió las armas, dejando al descubierto la cabeza y las manos; después, se dirige al señor del lugar que se estaba armando, y le dice:
—Buen señor, me habéis servido y honrado mucho; por vuestra hospitalidad os pido un don en beneficio vuestro y con el que me tendréis ganado para siempre.