Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces piensa el rey que hará que teman por sus vidas; manda que preparen una gran hoguera y ordena que arrojen a ella a cinco, y que los otros cinco sean ahorcados. Asà lo ordenó ante ellos, pero les dijo en secreto a sus alcaides que no lo fueran a hacer, sino que sólo los asustaran. Llevaron a cinco a la horca y cuando tenÃan las cuerdas al cuello temieron por sus vidas y dijeron que si los otros cinco querÃan decir algo, que ellos también hablarÃan. La noticia llegó a los que iban a ser quemados, que dijeron que ya que los otros se habÃan ofrecido a confesar la verdad, que ellos también lo harÃan.
Se reunieron ante el rey, y el más sabio tomó la palabra:
—Señor, os vamos a decir lo que encontramos, pero no querrÃamos que nos considerarais malos ni mentirosos si las cosas no ocurren del modo que os diremos; desearÃamos y deseamos que, sea como sea, nos prometáis que no nos sobrevendrá ningún daño.
El rey se lo promete. Y el sabio continúa:
—Señor, estad seguro de que perderéis todos los honores terrenales y aquéllos en los que más confiáis os tendrán a su merced, pues asà tiene que ser.
Ante estas palabras el rey se asusta y les pregunta:
—Decidme si hay algo que me pueda salvar.