Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Miro lo que me da la gana y vos no sois nada cortés al sacarme de mis pensamientos.
—Por la cosa que más queráis del mundo, ¿sabéis quién es la dama a la que estáis mirando?
—Creo que sà sé quién es.
—¿Quién?
—Es mi señora la reina.
—Por Dios, sà que la conocéis bien ¡Los diablos del infierno os han hecho mirarla!
—¿Por qué?
—Porque ahora no os atreveréis a seguirme pasando por delante de la reina.
—Si vais a un lugar al que yo no me atreva a seguiros, habréis superado a los más atrevidos del mundo.
—Eso lo vamos a ver ahora.
Entonces se vuelve, seguido por el caballero y al cabo de un rato, le dice el otro:
—Buen señor, esta noche os albergaréis conmigo y mañana os llevaré al lugar que os he prometido.
El otro le pregunta si tiene que ser asÃ, a lo que le contesta que sÃ; entonces le dice que lo hará de ese modo.
Se albergó aquella noche en casa del caballero, que estaba a la orilla del rÃo de Camalot; y allà estuvieron desde mediodÃa. Por la noche le dieron una habitación buenÃsima, igual que a la doncella y a sus criados.