Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Aquí dice la historia que el rey volvió del bosque pasada la hora de nona. Por la noche, cuando estaba sentado a cenar entró un caballero de edad que parecía hombre sabio y de santa vida; iba completamente armado, a excepción de la cabeza y de las manos; se dirigió al rey con la espada ceñida y, sin saludarlo, empieza a decir ante su misma mesa:
—Rey, a ti me envía el más valiente de cuantos son de su edad: es Galahot, hijo de la Bella Jayana. Te ordena que le entregues tu tierra o que aceptes recibirla de él, como vasallo. Si quieres ser vasallo suyo, te estimará más que a todos los reyes que ha vencido.
—Buen señor, mi tierra no la he recibido, ni la recibiré de nadie, sino de Dios.
—Lo siento, pues perderás el honor y la tierra.
—No me importa nada lo que decís, pues, si Dios quiere, no podrá hacer todo eso.
—Rey Arturo, mi señor te desafía; de su parte te digo que el encuentro tendrá lugar dentro de un mes en tu propia tierra; cuando llegue no volverá a marchar sin haberla conquistado, te quitará a Ginebra, tu mujer, cuya belleza y valía ha oído ponderar por encima de todas las damas del mundo.