Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Mi buen maestro, creeré todo lo que me digáis.
De este modo fueron hablando los dos hasta la tienda del rey. En este momento volvió a tomar la palabra el rey, y dijo:
—Buen maestro, aconsejadme, por Dios, pues me es menester.