Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Te voy a decir qué debes hacer. Vas a recibir consejo y socorro en breve; pronto verás lo que hace Dios para reparar tu falta hacia Él y hacia el siglo. Debes regresar a tu paÃs; te detendrás en todas las buenas ciudades, en unas más, en otras menos tiempo, según los deseos de cada ciudad. En cualquier caso, permanecerás hasta que conozcas las razones justas y las injusticias grandes y pequeñas de cada lugar, pues los pobres se alegrarán mucho más si el derecho le concede su reclamación estando tú delante que si estuviera cualquier otro, y por todas partes irá diciendo que tú le has impartido justicia favorable. De tal modo tiene que obrar el rey que desea alcanzar el amor de Dios y del mundo: el amor del mundo con humildad; el de Dios, con justicia. Asà empieza a conquistarse el honor y el amor. Después de esto te voy a decir qué deberás hacer. Mientras permanezcas en las ciudades, convocarás a los más altos hombres de tu tierra y a todos los caballeros, pobres y ricos, que acudirán con gusto y de grado. Saldrás a su encuentro, los recibirás con gran acompañamiento, con grandes honores y fiestas, y les darás un hermoso séquito. Cuando veas a los escuderos pobres ocupando el lugar correspondiente a su pobreza, y que a pesar de las proezas realizadas, están abajo con las demás gentes pobres, no olvides que tras su miseria y su bajo linaje hay una gran riqueza de corazón, mientras que muchas veces se envuelve con gran abundancia de oro y de tierras la pobreza de corazón.