Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Ciertamente, lo vas a ver de forma clara: ni verás al león, ni puedes esperar al médico sin medicina sin el consejo de la flor; y si alguna vez logras vencer el dolor que te aflige, será por el consejo de esa flor. Asà pues, voy a decirte quién es esa flor y de qué modo te salvará su consejo. Esta flor es la flor de las flores; de ella nació el fruto que alimenta a toda la gente, el fruto con el que se mantiene el cuerpo y se nutre el alma; es el fruto que salvó a las cinco mil personas en el campo, cuando los doce cestos se llenaron de pronto; es el fruto que sostuvo a los hijos y al pueblo de Israel durante cuarenta y cinco años en el desierto, cuando, según dice la escritura, comieron el pan de los ángeles; es el fruto que mantuvo a José de Arimatea cuando vino de la Tierra Prometida a esta extraña tierra por orden de Jesucristo y guiado por Él mismo; es el fruto que nutre diariamente a la Santa Iglesia, es Jesucristo, el Hijo de Dios. De la flor que dio ese fruto debes recibir el consejo y el socorro, si es que alguna vez llega a obtenerlos. La flor es la dulce madre de Jesús, la gloriosa Virgen, de la que nació contra las normas de la naturaleza. Esa señora, con razón es llamada flor, pues ninguna mujer, antes que ella, tuvo un hijo sin haber sido desflorada mediante la relación carnal. Pero esta virginal dama y doncella fue virgen antes y después, sin perder en ningún momento su virginidad. Por eso debe ser llamada flor de las flores, pues guardó su gloriosa flor sana y entera en el momento en que todas las demás flores perecen, es decir, en la concepción y en el parto, y de ella nació el fruto que da vida a todas las cosas. Esta flor te dará el verdadero consejo, pues te recordará a su dulce hijo y te enviará el auxilio necesario para que recibas el honor que has empezado a perder. Y si no salvas tu alma y tu cuerpo gracias a esta flor, nadie podrá salvarte, pues nadie ocupa un lugar tan próximo al Salvador como ella. Ella no cesará de interceder por los pobres y si honras a esta flor, su ayuda te protegerá de todo peligro. Ésa es la flor que te dijeron los clérigos, aunque ignoraban su significado; ésa es la flor por la que el auténtico león y el alto médico sin medicina evitarán que pierdas tierra y honor, si quedan a tu lado. ¿Qué te parece? ¿Piensas que he sido un buen intérprete de tu sueño?