Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿SabÃais —le pregunta Claudás— que tenÃais escondidos a los hijos del rey Bohores?
—Señor, señor —dice el sobrino de Farién—, si lo hizo, basta con que diga que os traicionó. Ya que ha sido retado, está dispuesto a defenderse.
—Pero ha sido retado —dijo Claudás— por haber escondido a los hijos de Bohores; si lo niega y mantiene su postura, todo está preparado para que lo demuestre.
—Señor —dice el sobrino de Farién—, si los tuvo escondidos, no lo hizo para traicionaros; si hay aquà un caballero tan atrevido como para mantener que eso es traición, estoy dispuesto a sostener lo contrario, pues nunca abandonó el vasallaje que tenÃa con el rey Bohores: por mucho que su señor hubiera hecho contra él, él debÃa proteger a su señor mientras estuviera vivo, y a sus hijos.
Y continuó, dirigiéndose a su tÃo:
—Id, señor, a defenderos de la acusación que os ha hecho este caballero, y yo os defenderé de la injusticia, pues nada reprobable hay en proteger a los niños.
Ante estas palabras, nadie se atrevió a decir nada, incluso el caballero que habÃa presentado la acusación atemperó un poco su actitud.
—¿Cómo —preguntó Claudás al acusador—, no vais a hacer nada más?