Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que un dÃa la dama hizo que lo sacaran de la mazmorra para hablar con él. Cuando estuvo delante de ella, fue a sentarse a sus pies en el suelo; la dama, que deseaba honrarlo, hizo que se sentara a su lado y en alto, y le dijo:
—Señor caballero, durante mucho tiempo os he tenido prisionero por el daño que cometisteis; os he honrado en contra de mi senescal y su parentela: debéis agradecérmelo y asà lo haréis si sois tan noble como pienso.
—Señora, os lo agradezco de tal modo que me consideraré caballero vuestro siempre que me necesitéis, en el lugar que sea.
—Muchas gracias, tendréis ocasión de demostrarlo. Ahora os ruego que me deis en recompensa lo que os voy a pedir: decidme quién sois y a quién pertenecéis; si es cosa que queráis ocultar, tened por seguro que nadie lo sabrá.
—Señora, por Dios, por la misericordia divina, eso no lo podréis saber, pues a nadie se lo dirÃa.
—¿No? ¿No me lo vais a decir de ningún modo?
—Señora, haced conmigo a vuestro antojo, pero aunque me golpeéis en la cabeza no lo diré.