Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Acabadas las treguas, estaban todos deseosos de entrar en combate. Los consejeros de Galahot le preguntaron que quiénes irÃan a combatir el primer dÃa, y con cuánta gente, y él les contestó que él no se pondrÃa las armas a no ser por una auténtica necesidad, «y ahora no combatiremos, sino que contemplaremos a los hombres del rey Arturo; después iniciaremos la batalla: estad seguros que uno de los dos quedará vencido». A continuación ordenó que el rey Primero Conquistado entrara en combate el primer dÃa al frente de treinta mil hombres, para ver el comportamiento de las gentes del rey Arturo, y si querÃa más hombres, que los pidiera.
Asà habló Galahot a los suyos. Mi señor Galván, mientras tanto, habla con su tÃo, diciéndole:
—Señor, si Galahot no se arma mañana, vos tampoco.
—Buen sobrino, tenéis razón. Vos os armaréis y estaréis al frente de una parte de mi gente: procurad hacerlo bien, pues es necesario.
—Señor, como queráis.