Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿Estáis enamorado de alguna dama o doncella?
—Señora, os juro que no.
—¿Sabéis por qué os lo pregunto? Porque yo he depositado mis amores según vuestra voluntad y deseo que vos os enamoréis de quien yo os diga. ¿Sabéis de quién va a ser? De una dama prudente y cortés, de alta condición y rica de todo tipo de méritos.
—Señora, podéis hacer lo que queráis, tanto con mi corazón como con mi cuerpo. ¿Quién es la dama a la que debo pertenecer?
—Es la dama de Malohaut, que es esa que está ahÃ.
Y se la señala.
A continuación le cuenta cómo los habÃa estado observando la noche anterior y cómo habÃa tenido prisionero a Lanzarote durante más de un año y medio, hasta que llegaron al pacto que le permitió la libertad; por fin, le cuenta las palabras que la dama de Malohaut le habÃa dicho a Lanzarote y que éste se habÃa puesto a llorar acordándose de la reina: «por todo eso sé —concluyó la reina— que es la dama mejor del mundo y por eso quiero que gracias a mà os enamoréis vos y ella, pues el mejor caballero del mundo debe tener por dama a la mejor. Cuando estéis en lejanas tierras vos y mi caballero, nosotras podremos reconfortarnos mutuamente en nuestros pesares y aligerarnos con nuestras alegrÃas, de forma que la carga será más fácil de soportar».