Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al cabo de un mes, la doncella del Lago le envió a Lanzarote un doncel, diciéndole que lo retuviera a su lado hasta que deseará ser caballero. Lanzarote así lo hizo, mostrando gran alegría y tratándolo con mucho afecto por su doncella, que le había pedido que lo amara como a su propio cuerpo. Y lo hizo así porque no había doncella a la que quisiera y temiera tanto; y de la misma forma lo trataba Galahot porque el muchacho era bueno y noble, era primo de Lanzarote e hijo del rey Boores de Gaunes, el que había sido tío de Lanzarote y hermano del rey Ban. Cuando Lanzarote se enteró de quién era, lo estimó mucho más y la alegría que sentía le hizo olvidar gran parte de sus males, y era enorme el gozo que sentían los dos primos al estar juntos.
El muchacho se llamaba Lionel por un hecho maravilloso que ocurrió cuando nació: tan pronto como salió del vientre de su madre, vieron que tenía en medio del pecho una mancha roja, con forma de león, y el niño lo tenía abrazado por el cuello como si quisiera estrangularlo. Este hecho fue considerado maravilloso y por eso llamaron al niño Lionel. Después realizó grandes proezas, tal como atestigua la historia de su vida, y la mancha le duró mucho tiempo en el pecho.
Lanzarote tuvo mucha alegría con la presencia de su primo, pero la historia deja de hablar de Galahot y vuelve con el rey Arturo, que había regresado a su tierra.