Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, vengo de parte de mi señor Galván y de los cinco caballeros que están con él: os piden —por la fe que les debéis— que les digáis por qué habéis estado pensando durante tanto tiempo, pues desean saberlo igual que vos queréis conocer sus pensamientos.
El rey la mira sorprendido, y contesta:
—Id y decidles que me dejen estar, pues si supieran en quĂ© pensaba, preferirĂan no seguir preguntando.
La doncella regresó junto a los caballeros y les repitió las palabras del rey, con lo que se quedaron muy preocupados. Mi señor Galván dice que hará algo:
—Mi bella prima, volved y decidle a mi señor el rey que —por la fe que nos debe— nos diga en qué ha estado pensando.
La doncella vuelve al rey y se lo pregunta; este pone peor cara que antes y contesta:
—Ya que no quieren dejarme tranquilo, lo van a saber. Id y decidles que estaba pensando en sus muchas afrentas.
La doncella regresa a decĂrselo. Cuando oyen la contestaciĂłn del rey, se quedan tan sorprendidos que no pueden decir ni una palabra durante un buen rato. Al cabo, habĂa mi señor YvaĂn:
—Las cosas no pueden quedar asĂ; vayamos a su presencia y escuchemos quĂ© ha estado pensando sobre nuestras afrentas.
Todos aprueban su consejo y van ante el rey.