Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mientras, se acercan los otros tres al galope, pues ya les tardaba saber quién era el caballero que se había descubierto a Sagremor. Apenas habían hecho esta reflexión, reconocieron a mi señor Galván y fueron a él con los brazos abiertos, considerándolo señor de todos ellos y dándole muestras de gran alegría; bromean bastante y se ríen de las intenciones que tenían cuando lo vieron aparecer en la landa y les divierte estar ahora con él, «pues hace un momento todos queríamos derribaros», y Keu el senescal añade que nunca había visto que un combate estuviera tan a punto y fuera suspendido antes de que uno de los dos cayera o fallara el golpe.
De este modo estaban hablando y riéndose cuando mi señor Yvaín dice:
—Ya que Dios ha hecho que nos reunamos, no volveremos a separarnos, hasta que encontremos alguna aventura.
Mi señor Galván se lo concede.