Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago A continuación, pica al caballo con las espuelas y pasa junto a Saigremor, al que le dice que ya puede regresar, que lo ha hecho bien. Éste se avergüenza aún más al encontrar a todos sus compañeros preocupados por él y afligidos por su muerte; dirigiéndose a mi señor Galván le dice que el hombre noble y valiente debe guardarse de emprender estupideces, pues nunca se sabe cómo pueden acabar.
Mientras tanto, Keu llega a donde está el caballero y le habla en los mismos términos que Saigremor; al ver que no le quiere responder, le avisa que se prepare, pues está dispuesto a atacarle. Igual que con Saigremor, combate con Keu, hace que se vaya su caballo y deja el freno al pie del pino.
Luego, llega Giflete, y le dice lo mismo que sus dos compañeros, y al fin es derribado por el caballero como en las otras ocasiones. Mi señor Galván se siente afligido y dice que debe ser muy valeroso aquel caballero que había sido capaz de abatir a tres compañeros del rey.
—Señor —interrumpe mi señor Yvaín—, todo empezó de forma alocada. Ahora no lo podemos dejar, por nuestra honra: voy a ir a luchar, pues prefiero que me derribe a dejarlo estar.