Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Aprendió a jugar al ajedrez, a las tablas y a todos los juegos que veía con tanta facilidad que cuando llegó a la adolescencia no le faltaba nada por saber. Y, según cuenta la historia, fue el niño más bello del mundo, el más proporcionado de cuerpo y de miembros. La descripción de su aspecto no la olvida la historia, sino que la cuenta para que la oigan todos los que quieran oír hablar de la belleza del niño.
Era de un color de piel muy hermoso, pues no era ni completamente blanco, ni muy moreno, sino que tenía mezcla de los dos colores y bien se podría decir que era claro oscurecido. Su rostro estaba iluminado por un natural color rojo, de modo que parecía que Dios había puesto en él juntos el blanco, el moreno y el rojo: su palidez no se apagaba ni empeoraba con el moreno, ni el moreno con el blanco, sino que uno quedaba atemperado con el otro, y el color sonrosado, que se les superponía, iluminaba la mezcla de los otros, de manera que el conjunto se mantenía perfectamente equilibrado, mejorando con la mezcla de los tres.