Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, os lo voy a decir. Toda esta tierra está asolada ahora por la guerra, pero nunca existieron en ella luchas como las actuales, que no hay hombre de elevada posición o poderoso que no combata a su vecino. Yo mismo estoy en guerra con los que deberían ser mis amigos, los parientes de mi mujer. Os diré cómo ha ocurrido: cuando el padre de mi mujer yacía en el lecho de la muerte y se dio cuenta de que no tenía curación posible, llamó a su hija y le hizo jurar sobre los Evangelios y por la fe que le debía, que no se casaría siguiendo el consejo de ningún pariente que no fuera vasallo suyo; y que cuando se casara, que tomara por esposo al caballero mejor en el manejo de las armas, aunque fuera pobre. La doncella lo juró así, y su padre hizo que todos sus leales juraran que aceptarían al mejor, sin ningún engaño. Durante mucho tiempo permaneció la doncella sin casarse; después, se enamoró de mí y yo de ella: había oído decir de mí más virtudes de las que había, de forma que me entregó su corazón y yo me esforcé en obrar bien por su amor, hasta que sus parientes decidieran casarla a la fuerza. Pero ella les respondió en contra de lo que pensaban, diciéndoles que no la casarían; se enfadaron mucho, la amenazaron, le devastaron la tierra y le robaban posesiones suyas todos los días. Yo estaba frecuentemente en su compañía, pues me había dado su amor, sin que hubiera una doble intención por mi parte.