Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Grande era la alegrÃa en el castillo, y todos acuden a contemplar a Héctor, pues no se sacian por más que lo miran. Por la noche, cuando Héctor y todos los demás se sentaron a cenar, se presentó un criado ante el señor: lo saluda y le pregunta si hay allà un caballero de otra tierra, a lo que le responde que sÃ.
—¿Para qué lo quieres, buen hermano?
—Señor, ¿hay alguien que se llame Héctor?
El señor le contesta que sÃ. Le pregunta que quién es, y el señor se lo señala.
El criado se dirige hacia el lugar que ocupa Héctor, y le dice:
—Os saluda un caballero, Synadós de Windsor, que desea saber cómo os va, pues habÃa oÃdo decir que erais prisionero de la gente de este castillo y del rey de los Cien Caballeros; me ordenó que viniera al galope, para deciros que os enviará tantos hombres como pueda, para rescataros. Asà lo hará y piensa que lo debe hacer, pues vos le devolvisteis sus tierras y su honor.