Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Con mucho gusto la oiré, pues no la oigo tan a menudo como querrÃa.
El ermitaño va a cantar misa y mi señor Galván la escucha de todo corazón; luego, se arma y se despide del ermitaño antes de montar; éste se lo lleva a un lado y le dice:
—Señor, sois muy valiente y muy honrado; decidme por qué vais buscando a ese caballero que se llama Lanzarote; quizás os podrÃa indicar un sitio en el que os informen.
—Señor, os prometo por el juramento de caballero, que sólo lo busco con buenas intenciones; sin conocerlo, es el caballero del mundo al que más amo.
Entonces le cuenta cómo se habÃan puesto en marcha veinte caballeros de la casa del rey Arturo para buscarlo.
—Señor —dice el ermitaño—, os diré cómo podéis tener noticias suyas. El otro dÃa durmió aquà una doncella, sobrina mÃa, que va a la corte del rey Arturo, y me dijo que Lanzarote está con Galahot en la tierra de Sorelois.
Mi señor Galván responde que se la encontró, que llevaba un escudo.
—Asà es; sabed que es prima carnal de Lanzarote.
—¿Dónde está Sorelois?