Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Pica al caballo con las espuelas, se coloca el escudo delante y se dirige al galope contra mi señor Galván, tan deprisa como puede su caballo. Mi señor Galván lo ve venir y se da cuenta de que es el caballero al que había visto en el prado; se dirige a él y se golpean con gran fuerza en los escudos, de forma que nada puede impedir que se les partan las tablas de los mismos. La lanza de Giflete se quiebra y vuela en pedazos; mi señor Galván lo alcanza muy bien y lo lleva al suelo con violencia. Entonces se le rompe la lanza; mira y ve que ya se van al combate los caballeros contra los que quería enfrentarse; pica espuelas, se mete en donde la batalla era más espesa, toma la espada, y lanzándose contra ellos, empieza a realizar tales proezas que todos los que lo ven se admiran. El hermano del duque permanece a su lado y se esfuerza en combatir lo mejor que puede, igual que había hecho antes.
Cuando Giflete estuvo montado de nuevo, acudió a combatir en el sitio donde estaba mi señor Galván, y al ver las maravillas que realiza, no le queda la menor duda de que es él, y lo contempla con mucho gusto. Al verlo en situación difícil, no lo puede tolerar, y le ayuda con todas sus fuerzas. Éste, que se da cuenta, se pregunta admirado quién puede ser. Entonces, va el hermano del duque al lado del propio duque y le dice: