Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El hermano del duque se dirige a mi señor Galván y le cuenta que el caballero no quiere ir con ellos porque está él, pero se calla que le había dicho al caballero cómo se llamaba y que sabía su nombre. Se van los dos; el hermano del duque sigue con el mismo yelmo que llevaba, esperando ver qué hace mi señor Galván. Giflete se vuelve hacia la otra parte. Mi señor Galván no se dirige en absoluto hacia donde ve el mayor tumulto, sino que observa un grupo que se había retirado y estaban preparando las armas y las correas de los escudos para entrar en combate. Mi señor Galván los ataca y, cuando Giflete lo ve, se dice que lo sentirá mucho si no es él el primero en golpearle, pues no piensa que sea mi señor Galván, y si es, que sea; en cualquier caso, si se enfrenta con él, recibirá honra: había deseado muchas veces combatir contra él sin ser conocido.