Historia de Merlin
Historia de Merlin Había en aquella tierra un buen confesor, hombre de santa vida, que oyó contar lo ocurrido. Fue a ver a las dos hermanas, que eran la mayor y la más pequeña, para consolarlas. Les preguntó cómo había ocurrido lo de su padre, su madre, su hermano y su hermana. Le responden que no sabían; «pensamos que Dios nos odia y permite que padezcamos estos tormentos».
—No tenéis razón —les contesta el santo hombre—, y os equivocáis. Dios no odia a nadie; al contrario, siente mucho que los pecadores se odien. Tened por seguro que todo ha ocurrido por obra del diablo. ¿Estáis seguras de que vuestra hermana, a la que habéis perdido de forma tan vil, había cometido la falta de la que le acusaron?
—No sabemos nada.
—Guardaos de las malas obras que llevan a los pecadores a mal fin.