Historia de Merlin
Historia de Merlin El santo hombre les da muchos consejos y recomendaciones. La hermana menor quería que fuera quemado y convertido en cenizas, mientras que a la mayor le agradó mucho lo que les había dicho el confesor. Luego, el santo hombre le enseña la fe y las virtudes de Jesucristo. La doncella se esforzó con atención y gran interés en retener lo que le enseñaba: «Si creéis —le decía— lo que os voy a enseñar y a decir, obtendréis gran provecho. Seréis mi hija y mi amiga en Dios; si seguís mis consejos, nada os angustiará, y os sacaré de vuestras preocupaciones con la ayuda de Nuestro Señor. No desmayéis, pues Dios os guiará con buenos consejos, si lo seguís. Venid a verme con frecuencia; no estaré lejos de aquí».
De esta forma aconsejaba el santo hombre a las dos hermanas, conduciéndolas al buen camino. Ellas creyeron al confesor por las buenas palabras que les decía.
Cuando el diablo se enteró, lo sintió mucho, y temió perderlas. Pensó cómo hacerlas caer. Había cerca de allí una mujer que muchas veces había hecho su voluntad y obrado como él deseaba. El Enemigo se dirigió a aquella mujer y la envió a la hermana menor, pues no se atrevía a hablar con la mayor, que tenía un comportamiento muy humilde. Se retiró con la menor y habló con ella a solas, preguntándole muchas cosas de su vida y de su forma de ser.