Historia de Merlin
Historia de Merlin —¿Creéis —le preguntan los jueces— que es posible que una mujer se quede embarazada o conciba un hijo sin haberse acostado con un hombre?
—No os voy a decir todo lo que sé —les contesta el santo hombre—, pero si me creyerais no harÃais justicia con ella mientras esté embarazada, pues no es justo ni razonable, ya que el hijo no ha merecido la muerte porque no ha cometido ningún pecado, y no tiene nada que ver con los pecados de su madre.
—Haremos lo que nos aconsejéis.
—Si queréis seguir mi consejo, metedla y guardadla en una torre, en la que no podrá cometer locuras; que haya con ella dos mujeres, para que la ayuden a dar a luz cuando llegue el momento, y tampoco podrán salir. De esa forma las encerraréis hasta que tenga el hijo y hasta que éste pueda comer por sà mismo y pueda pedir sus bienes. Si pensáis de otro modo, haced lo que os parezca; ése es mi consejo: si deseáis hacerlo de forma distinta, yo no puedo evitarlo ni impedÃroslo.
—Nos parece —le contestaron los jueces— que tenéis razón en lo que habéis dicho.