Historia de Merlin
Historia de Merlin La joven le responde que asà era. El confesor estaba admirado y pone por escrito la hora y la noche en que ocurrió todo, tal como ella le habÃa contado, diciéndole que esté tranquila, «y cuando nazca el heredero que lleváis, sabré si me habéis mentido. Creo en Dios que si es como me habéis dicho, no tendréis que preocuparos por la muerte; pero deberÃais tener pavor, porque cuando lo sepan los jueces, os prenderán para quedarse con vuestros grandes edificios y vuestra buena tierra, diciendo que harán justicia con vos. Si os prenden, hacédmelo saber y acudiré a consolaros y a ayudaros, si puedo, y también lo hará Dios, que estará a vuestro lado, si sois tal como decÃs. Volveos a vuestra casa y estad tranquila; llevad una vida santa, pues la vida santa ayuda a tener un buen final».
De este modo regresa a su casa aquella noche, comportándose con gran sencillez hasta que los jueces llegaron a su tierra: al enterarse del asunto, enviaron a buscarla, la prendieron y se la llevaron. Al ser arrestada, avisó al santo hombre que le habÃa aconsejado; éste acudió tan deprisa como pudo en cuanto se enteró; apenas habÃa llegado, lo llamaron, pues la doncella ya estaba ante los jueces. Les explica lo que le habÃa dicho la muchacha, que pensaba no haber yacido con ningún hombre.