La Biblia
La Biblia 17 He aquÃ, amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados.
18 Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad.
19 El que vive, el que vive, éste te dará alabanza, como yo hoy; el padre hará notoria tu verdad a los hijos.
20 Jehová me salvará; por tanto cantaremos nuestros cánticos en la casa de Jehová todos los dÃas de nuestra vida.
21 Y habÃa dicho IsaÃas: Tomen masa de higos, y pónganla en la llaga, y sanará.
22 HabÃa asimismo dicho EzequÃas: ¿Qué señal tendré de que subiré a la casa de Jehová?
EzequÃas recibe a los enviados de Babilonia
(2 R. 20.12-19; 2 Cr. 32.27-31)
1 En aquel tiempo Merodac-baladán hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió cartas y presentes a EzequÃas; porque supo que habÃa estado enfermo, y que habÃa convalecido.
2 Y se regocijó con ellos EzequÃas, y les mostró la casa de su tesoro, plata y oro, especias, ungüentos preciosos, toda su casa de armas, y todo lo que se hallaba en sus tesoros; no hubo cosa en su casa y en todos sus dominios, que EzequÃas no les mostrase.
