La Biblia
La Biblia 21 Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?
22 Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones?
23 ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?
24 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralÃtico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.
25 Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios.
26 Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor, decÃan: Hoy hemos visto maravillas.
Llamamiento de LevÃ
(Mt. 9.9-13; Mr. 2.13-17)
27 Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado LevÃ, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: SÃgueme.
28 Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.
29 Y Levà le hizo gran banquete en su casa; y habÃa mucha compañÃa de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos.