La busqueda del santo Grial
La busqueda del santo Grial —¡Ay, Perceval!, ¿qué estáis diciendo?, ¿queréis combatir con él?, ¿deseáis morir igual que vuestros hermanos, que han muerto y han sido matados por su ultraje? Si vos morÃs de esa manera, serÃa una calamidad grande y vuestro linaje se encontrará muy decaÃdo. ¿Sabéis que perderÃais si lucharais contra ese caballero? Os lo digo. Es cierto que la gran Búsqueda del Santo Grial ha comenzado y que sois compañeros, según me parece, y que será llevada a cabo en breve, si Dios quiere; y resulta que vos buscáis un honor mucho más grande de lo que pensáis con sólo combatir con ese caballero, pues bien sabemos que en este paÃs y en otros muchos lugares habrá sólo tres preciados caballeros que tendrán sobre todos los demás el honor y el premio de la Búsqueda. De ellos, dos serán vÃrgenes, y el tercero, casto; de los dos vÃrgenes, uno será el caballero al que vos buscáis, y vos seréis el otro; el tercero será Boores de Gaunes. Estos tres caballeros llevarán a término la Búsqueda. Y ya que Dios os ha concedido tal honor, serÃa una gran pena que, mientras, buscarais vos vuestra propia muerte. Bien la perseguiréis si combatÃs al que vais buscando, pues sin lugar a dudas es mucho mejor caballero que vos y que cualquier hombre conocido.
—Señora —dice Perceval—, me parece, según lo que me decÃs de mis hermanos, que sabéis bien quién soy yo.