La busqueda del santo Grial

La busqueda del santo Grial

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Lanzarote contesta que no pide nada mejor. El ermitaño toma el caballo, lo lleva a una dependencia que había ante su casa y le quita él mismo la silla y el freno y le da hierba, de la que tenía en abundancia. Después, toma el escudo y la lanza de Lanzarote y los lleva a su casa. Lanzarote ya se había soltado el yelmo y abatido la ventana; se quita la cota de las espaldas y la lleva a la casa. Cuando ya está completamente desarmado, el ermitaño le pregunta si ha oído vísperas; él contesta que no ha visto a nadie, ni hombre ni mujer, ni casa ni albergue, sino sólo a una persona que encontró al mediodía. Entonces entra el ermitaño en la capilla, llama a su clérigo y comienzan las vísperas del día y después las de la madre de Dios. Cuando hubo celebrado lo que correspondía al día, se salió de la capilla. Entonces le pregunta a Lanzarote que quién era. Aquél le cuenta su vida, sin esconderle nada de lo que le ha sucedido con el Santo Grial. Cuando el buen hombre oye estas noticias, siente gran compasión por Lanzarote, que había comenzado a llorar al contarle la aventura del Santo Grial. Le pide en nombre de Santa María y de la Santa Fe que le diga toda su confesión y todas las cosas. Lanzarote le contesta que lo hará con gusto, pues así lo desea; lo lleva de nuevo a la capilla y Lanzarote le cuenta toda su vida tal como la había contado ya otra vez y después le pide por Dios que lo absuelva.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker