La busqueda del santo Grial
La busqueda del santo Grial »En aquel tiempo le pareció al rey Ewalach que de un sobrino suyo, hijo de Nascián, le salÃa un gran lago del vientre; de aquel lago manaban nueve rÃos, de los cuales ocho eran muy grandes y profundos, pero el noveno era mucho mayor y profundo que todos los demás y era tan rápido y ruidoso que no habÃa nada que lo pudiera contener. Aquel rÃo era turbio y espeso como el barro al comienzo, a mitad del camino era claro y limpio y al final era de otra forma, pues era doscientas veces más hermoso y más claro que al principio y tan dulce de beber que nadie se quedaba saciado. Asà era el último de los nueve rÃos. Después miró el rey Ewalach y vio venir a un hombre de la parte del cielo, que traÃa el testimonio y la semejanza de Nuestro Señor y cuando llegó al lago se lavó dentro las manos y los pies y lo mismo hizo en cada rÃo, pero al llegar al noveno se lavó las manos, los pies y todo el cuerpo.