La busqueda del santo Grial
La busqueda del santo Grial Después de dormirse, le pareció que del cielo se le acercaba un hombre que le parecÃa muy bueno y que iba hacia él triste, diciendo:
—¡Ay, hombre de mala fe y de pobre creencia!, ¿por qué se ha vuelto tu voluntad tan pronto hacia tu Enemigo mortal? Si no te guardas, te hará caer en la profundidad de la que luego no se vuelve.
Después de decir esto se desvaneció, de tal forma que Lanzarote no supo qué habÃa pasado con él. Se quedó muy a disgusto con estas palabras, pero no se despertó, sino que durmió hasta la mañana siguiente cuando el dÃa amaneció claro. Entonces se levanta, hace el signo de la cruz en su frente y se encomienda a Nuestro Señor; mira a su alrededor, pero no ve su caballo y lo busca hasta encontrarlo; le pone la silla y monta tan pronto como está preparado.