La busqueda del santo Grial
La busqueda del santo Grial Cuenta la historia que cuando Boores se separó de Lanzarote, tal como ha narrado anteriormente, cabalgó hasta la hora de nona; entonces encontró a un hombre de gran edad, vestido con ropa de religión y que cabalgaba sobre un asno: no llevaba ni sirviente, ni criado, ni ninguna compañía. Boores lo saludó y le dijo:
—Señor, Dios os guíe.
Aquél lo mira y se da cuenta de que es un caballero errante. Le responde que Dios le conduzca; entonces Boores le pregunta que de dónde viene tan solo.
—Vengo de visitar a un criado mío que está enfermo y que solía llevarme los asuntos. Y vos, ¿quién sois?, ¿a dónde vais?
—Soy caballero andante y he comenzado una Búsqueda, para la que necesito el consejo de Nuestro Señor, pues es la más elevada de cuantas se han emprendido hasta ahora: es la Búsqueda del Santo Grial, en la que logrará tal honor, quien pueda llegar al final, que un hombre mortal no puede ni llegar a imaginarlo.
